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Electrolisis Percutánea Intratisular

El significado de EPI es Electrólisis Percutánea Intratisular. Es un sistema innovador que es muy efectivo primariamente en lesiones deportivas, como lo suelen ser las lesiones musculares y tendinosas.

Es un tratamiento fisioterapéutico de aplicación específica, que esta dirigido por un ecógrafo, y su objetivo es provocar una respuesta inflamatoria para reparar el tejido lesionada, este consigue un efecto analgésico y vascular de la zona. La EPI si se compara con otros tratamientos es más efectivo, es tiempo de recuperación es más corto y tiene menor riesgo de recidivas.

Historia del EPI

La técnica EPI comienza en España por el fisioterapeuta José Manuel Sánchez Ibáñez en los años 2000, se originó para tratar las tendinosis, las cuáles son tendinitis que se han transformado en crónicas, por lo que la fase de inflamación da paso a la degeneración del tendón. A pesar de esto, a medida que ha pasado el tiempo la EPI se ha ido utilizando para otro tipo de lesiones de tejido blando.

Definición de la EPI

Es una técnica de fisioterapia que es poco invasiva, esta se trata de colocar corriente continua (galvánica) por medio de una aguja, siendo esta el cátodo (electrodo negativo). La aguja con la corriente continua va a provocar una reacción electroquímica en el tejido colocado. Lo que destruye a tiempo real el tejido dañado y fibrótico. La mencionada excitación generará un nuevo proceso inflamatorio, produciendo así el proceso de fagocitosis y por ende la curación tejido lesionado, ya que facilita la formación de nuevo colágeno.

Los pacientes la describen como dolorosa, pero como la mayoría de los tratamientos dependerá del umbral de dolor de cada personas, aunque es cierto que la combinación de la aguja con la descarga eléctrica es agresiva ya que se utiliza en una lesionada y por lo tanto causa dolor. De esta manera ocurre una apropiada recuperación debido a que se recibe una contribución por parte del organismo.

Indicaciones de la EPI

Se tratan principalmente lesiones asociados a la práctica de ejercicio, como lo son:

  • Tendinopatías crónicas.
  • Fascitis plantares.
  • Puntos de gatillo.
  • Roturas musculares agudas y crónicas.
  • Esguince de ligamento lateral interno y externo de rodilla.
  • Esguince crónico de tobillo.
  • Periostitis tibial.
  • Síndrome del túnel del carpo o del tarso.
  • Neuropatías.

Actualmente la EPI tiene más evidencia científica, por lo que se conoce de artículos que muestran los efectos y beneficios en alteraciones degenerativas como las tendinosis del tendón rotuliano, las epicondilitis (epicondilalgias, “codo de tenista”…), las pubalgias y las fascitis plantares.

Contraindicaciones de la EPI

  • Artritis infecciosas.
  • CardiopatÍas.
  • Ulceras cutáneas.
  • Marcapasos.
  • Procesos oncológicos.
  • Tromboflebitis.
  • Pacientes con alteración de la sensibilidad.

Ventajas de la EPI

  • Es un tratamiento directo en el lugar de la lesión.
  • Por medio de la ecografía se coloca exactamente en el tejido lesionado.
  • Repara el tejido alterado, haciendo que se genere un nuevo desarrollo de tejido colagenoso.
  • Las modificaciones de la estructura del tejido blando son instantáneas.
  • El nivel de curación es más optimo con respecto a otros tratamientos.
  • La frecuencia de recaídas es baja.

Técnica de Aplicación de la EPI

La aplicación se realiza en la zona de lesión y guiado con el uso del ecógrafo. Justamente en la zona lesionada se colocan las agujas. Esta técnica se puede realizar sin el ecografo, se palpa para encontrar la zona por medio de la evaluación física.

Se pueden realizar hasta 5 sesiones pero normalmente suelen ser menos, todo dependerá del paciente y su evolución.

Se han encontrado óptimos resultados con esta técnica, sin embargo es un complemente del tratamiento, por lo que hay que utilizar la valoración física, razonamiento clínico y los objetivos a alcanzar.